Que extraño que la noche nos encuentre a cada uno con su copa de vino y separados por un río de gente que parlotea a nuestro alrededor. Justo en el mismo lugar donde te llevé, donde permití que te acercaras y en donde elegiste empezar a venderme lo mejor de vos, eso que no creíste ni por un segundo tener en oferta.
Nos estamos mirando, yo lamentando el fin que impusiste, vos probablemente recordando. Es una mezcla de vergüenza y disimulo, de contratiempo a tiempo, de sentimientos espesos.
Si te estoy estudiando? (parece que me preguntas eso al levantar la ceja) Sí, te estoy estudiando, te memorizo para no olvidarte, así continuo haciéndome preguntas que nunca sabré responder. Veo que seguís con esa mirada chispeante, inquieto y expectante, observador y deleite de situaciones inversas, de caminos cortos, de parejas inciertas, concurriendo siempre al mismo motivo, prefiriendo siempre los mismos caminos. Un atado de cigarrillos y un encendedor en tu mano. Volviste a fumar? Aún me acuerdo cuando me contabas lo bien que te sentías cuando lo lograbas dejar. Pero el humo dulce atrapa, quizás por eso es recurrente, es efímero y simplemente pasa, clave trampa para el inocente, con esto no hay peligro de que se vuelva incesante, no hay explicaciones que dar a nadie, ni siquiera a un ser inconstante.
Sonreís. Sonreís con tu pelo negro, con tus dientes grandes, con tu nariz rara. Me demostras que todo esta en tu pasado. Pero yo no quiero que me sonrías, ya no. Tampoco quiero tus ojos, no me animaría a verme en lo que crees que soy. Tampoco tus oídos, resignificaste conceptos tan míos que ya no puedo verme envuelta entre acordes y oscuridad.
Okey, hace lo que quieras, voy a portarme como debería, ser políticamente correcta, nunca un acto de más, se acabaron las líneas rectas..
...
Te vas, me fui. Se que a la vuelta de la esquina nos vamos a volver a ver, será un beso sincero, una chance para el desvelo, nueva razón para aprender.
sí, ya sé, lo leíste, pero no es sobre vos.
jueves, 29 de diciembre de 2011
miércoles, 28 de diciembre de 2011
café cor ta do
Madrugada. Clima templado. Sin repetir y sin soplar jugando a buscar recuerdos insignificantes. Nada. Todos significativos. Todos tuyos. Todos míos. Maldita sea la memoria que cuidadosamente te selecciona. Ruido de auto que frena en la calle. Vecino que se baja peleando con su novia. Todos pelean. Ya nadie parece quererse ¿Será fin de año generador de las crisis? Quizás. La novia calla a mi vecino con un beso. Ahora se reconcilian. Es un buena solución, lastima que a mi no me dejas. Mi perro suspira. Ahora sueña. Se despierta. Me mira. Parece que me guiño un ojo. Le devuelvo una sonrisa y una caricia. Ahora se apoya en mi pie y me usa de almohada. Él siempre me va a querer, despeinada, contenta, triste, coqueta, es incondicional. Se durmió de nuevo. Vibra el celular. Movistar. Nunca vos. No, no quiero duplicar mi recarga. No, no quiero participar de un sorteo por un auto. No, no me interesa tener 300 mensajes de texto de regalo. Nada de lo que puedas darme, compañía de comunicaciones, puede servirme en este preciso momento. Ni siquiera que hagas llegar a mi el mensaje que espero. Porque cuando llegue voy a volver a verme envuelta en el tira y afloje en donde siempre termino perdida. Bueno, dale, mejor mandalo. Dale, hacelo llegar. Te dije que sí, man, envialo. Okey, hace lo que quieras. Ves? encontré un nuevo responsable para justificar tu olvido, la empresa! Tonta. No justifiques. No está. Miro por la ventana. Dos estrellas. Ganas de irme al campo donde las estrellas se ven de a miles. Ganas de encontrar luciérnagas y jugar a atraparlas con un frasquito vacío. Después soltarlas, no soy nadie para apoderarme de su luz. Bueno, vos tampoco eras nadie para llevarte la mía. Yo quería compartirla. Terco, nunca accediste. Nunca accedes a nada. Tampoco dejas llegar. Me ofusco. Resoplo. El sahumerio se terminó de consumir. La ceniza que cayó fue imperceptible. Muchas cosas lo fueron. Muchas cosas lo son. Pero aunque no quieras yo veo tu temor. Lastima que me es imperceptible tu sonrisa. Antes me gustaban tanto. Eran mi regalo favorito..
martes, 27 de diciembre de 2011
ni vos ni yo ni ella ni él.
Aunque me haga la tonta y tenga el talento para idearme algo que no soy, me se de memoria todos y cada uno de tus gestos de disimulo, de aparentar que no existe ninguna con la que ahora compartas minutos de desenfreno o de cariñó algo austero. Podría llamarte una vez más con dulzura, intentar volver a ver en tus ojos el escepticismo de no creer en nada y en nadie con la intención de compartir, que por un solo y maldito instante vuelvas a repetir sin tener la manía de preguntar. Disfrutar sin cuestiones, vivir sin tantas ambiciones, debates del día a día... Que costumbre la de desencontrarnos, que fanáticos de los problemas, una sensación que todavía nos quema sin dejarnos aflorar.
¿con que reglas te estoy jugando?
¿con que reglas te estoy jugando?
miércoles, 21 de diciembre de 2011
ironía de pasado.
Un minuto de paz para la cabeza, uno solo. Nada más. Chau interrogantes, bienvenidas las respuestas.
jueves, 15 de diciembre de 2011
lista de miedos recurrentes aún sin superar
· Que un día toda la comida tenga gusto a pepino
· Que mi vida sea tan pública como en "The Truman Show"
· Las alturas
· Que me pique un alacrán
· Ir caminando y que me caiga un pedazo se satélite en la cabeza
· Ver un fantasma
· Despertarme y haber perdido algún sentido
· Perderme en un shopping o supermercado muy grande
· Que se me suba encima una cucaracha
· La velocidad
· Quedarme encerrada en un ascensor de algún edificio sola y muy tarde
· Que eso que llamamos "alma gemela" este del otra lado del mundo y no pueda conocerla nunca
· Perder oportunidades
· Que las canillas hagan una revolución por el mal uso del agua y me inunden la casa
· Que me encuentre la muerte sin estar depilada
· Que mi vida sea tan pública como en "The Truman Show"
· Las alturas
· Que me pique un alacrán
· Ir caminando y que me caiga un pedazo se satélite en la cabeza
· Ver un fantasma
· Despertarme y haber perdido algún sentido
· Perderme en un shopping o supermercado muy grande
· Que se me suba encima una cucaracha
· La velocidad
· Quedarme encerrada en un ascensor de algún edificio sola y muy tarde
· Que eso que llamamos "alma gemela" este del otra lado del mundo y no pueda conocerla nunca
· Perder oportunidades
· Que las canillas hagan una revolución por el mal uso del agua y me inunden la casa
· Que me encuentre la muerte sin estar depilada
martes, 13 de diciembre de 2011
maquina maravilla.
Nos resulta imposible volver el tiempo atrás y la humanidad sigue buscando la forma de hacerlo posible, soñamos con el día en que se pueda volver a vivir un recuerdo, apretar una especie de botón imaginario y despegar hasta ese mismísimo momento. Los despojados de memorias se llena la boca de palabras con escepticismo queriendo hacernos comprender que cuando hay tanto que recorrer no es bueno anclarse a vivir lo vivido sin explorar lo aún desconocido.
De todos modos, yo volvería.. no viviría todo pero algunos momentos particulares, como volver a ver una película que me gustó, aunque sepa que va a pasar, aunque carezca de cierta emoción. Quizás si pudiera modificar algo, las cosas no serían como son.. quizás. No importa, volvería a dar ciertos besos, a negarme a ciertas tentaciones, a reírme mucho más y a preocuparme mucho menos. Elevarte, a tirarte al pasto, a pasear, dormir siestas inmensas, bailar a chorros y con esa nueva sensación redescubrir nuevos colores, quitarme la adicción a otros sabores. Abrazaría en cantidad, disminuiría las desilusiones.
Por lo tanto, si descubro el mecanismo, no te asombres de mi sonrisa de oreja a oreja, voy a vivirnos diez mil veces como yo quisiera.
se te acusa de hacer bardo..
jueves, 8 de diciembre de 2011
maldiciones
Maldita nostalgia de vos y ese deseo incontrolable de correr a buscarte, a saber que no voy a encontrarte ni en la mitad de lo que veía. Los días se sortean entre el recuerdo de lo vivido y otro porcentaje relajado en inventos poco movidos, sólo nos cuentan y nos susurran al oído lo cerca que estuvimos de encontrar el camino. Malditos las horas en donde sonreíamos, ahora transformadas en técnicas de invisibilidad, de miradas relegadas al vacío. Malditos los ratos en donde la importancia se encontraba en otro sitio, donde nunca había tiempo para gritos, para dolores, para movimientos de guerra dispuestos a lastimar. Maldita tu sonrisa con el delirio de felicidad impregnada en cada brillo que emite. Maldita tu mirada que no mira, que sobrevuela en lo que antes se detenía. Maldito el momento que dijimos si y que dijimos no, que no pensamos y que analizamos de más. Maldito nuestro orgullo que aún hoy en día nos mantiene distantes, que corta los caminos, que nos hace asquerosamente pensantes.
Maldito vos, maldita yo, maldito rato, maldita chance.
Okey, basta.. me cansé de maldecir, ya me siento más liberada..
miércoles, 7 de diciembre de 2011
(1)
Sus ojos titilan, destilan lágrimas de rimel de una noche anterior, mientras su cabeza baila al ritmo de unos tambores que ayer le hacian vibrar lo talones. Se envuelve en la sábana intentando separar alma y cuerpo para poder descansar, cuando lentamente comprende que la alcanzan los rayos de sol desde la ventana y le besan dulcemente los oídos. Sus brazos alzan una reverencia al cielo raso y sus piernas se alejan de su ser con delirio de inmensidad, su pecho se vuelve continuo al ritmo de una respiración que busca lugar en el mundo de la realidad. Se decide a aventurarse en lo que la invita a ser un nuevo día y para ello busca alguna prenda para cubrir su piel, esa misma piel que compartió espacios con otras, donde se sintió tan cómoda con alguna caricia que hoy parece difícil reencontrar. Comprende y recuerda sentada al borde de su cama, juega su paciencia a intentar encontrar las ojotas que en la madrugada revoleó, repasa los sucesos que jura no volver a vivir aunque sabe perfectamente que se está mintiendo. Parte de su cabeza funciona con ese movimiento, la pérdida inmendiata de paciencia para conducir al camino de la eterna insolencia en donde el corazón parece desviarse siempre al lado equivocado y se prefiere las peores elecciones con tanto capricho y aliento que por momentos parece que nos engaña y los vemos correctos. Entiende, finalmente entiende en que parte del juego accede a meterse, que está dispuesta a dar e incluso que es lo que va a pasar, de sólo pensar en la idea de ser una ficha más se le revuelve el estómago, le brotan mil interrogantes y las respuestas huyen despavoridas por las paredes. Suspira y menea la cabeza, intenta olvidar incluso lo que tiene tan tatuado en la rutina, eso mismo que la ata a la verdad, al principio de todo y que roza con su moralidad, desea fervientemente quitarse algunas sensaciones, los besos que le negaron y esa mirada no muy lejana que le esquivaron, y se decide a improvisar, se despega de esa cama, que es su cama, su refugio y un único lugar, y enfrenta al mundo, con sus idas y venidas, con sus volteretas y sus miradas indiscretas. Baja los escalones uno por uno pensando que desayunar, el piso esta frío y la ventana le indica que no hay demasiada visibilidad, al sol parece que también le costo levantarse y ella piensa que seguro fue por pensar la noche entera en algún amor. Mientras carga la pava y la pone a calentar, ansía el té que va a preparar, se huele en el aire un fresco olor a pan y la ducha empieza a gotear, se desnuda con paciencia, dejando que cada hilo arrastre en su piel, se mira al espejo y se sonríe al sentirse y verse tan viva. Porque sea tristeza, nostalgia o pereza, eso es estar viva y lo que le devuelve el espejo es la imagen del envase de todas sus sensaciones, asi que decide dejar de juzgar cualquier defecto y dejarse empapar, cada gota de agua que rueda por ella limpia de viejos dolores, de dulces sabores para volver y recomenzar. Cierra los ojos y siente el infinito y ya no puede pedir mucho más..
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