Entre cables y fronteras, tus nunca intento y mis cuatro mil lamentos, la constante hipocrecía de perdernos en vida, de ahogarnos en muerte. El miedo idiota de no volver a tropezar, la poca seguridad de saber besar, el enigma presente y tu mirada acá esta ausente. Tu mano es una entrada, tu boca mi frutilla, mi grito tu torpeza, mi risa tu cosquilla. Con lo poco que se conforma este corazón..que con un renglón se eleva sin necesitar envión para quedar aplastadito en el pavimento donde en pleno centro es pisoteado por lo si correspondidos. Son las ganas de transportarte un ratito al piso, y sin perdirte permiso, dibujar sobre tu espalda un gran as de espada, mi nuevo as de corazones. Compartirte los amargos, regalarte todos mis dulces, prometerte las luciernagas sobre los ojos mientras te llevo por caminos sinuosos. Quedarme con lo que imagino, que en este sueño realmente es divino, mientras tomo coraje a quitarme las vendas, aprender a diferenciar entre lo real y lo que deseo llevar a cuestas..
"Cuando voy para adelante, tú te vas para atrás Cuando dices la verdad y yo te miento Cuando quiero estar contigo y vos estar en soledad Cuando tú caminas rápido y yo lento Cuando me dices te quiero y sólo escucho Cuando yo digo te quiero y sólo callas Porque sobran las palabras en los besos que me das Pero si uno abraza fuerte el otro escapa No se si son los pocos años, los pocos años de vida Que me hacen olvidarte de noche, y enamorarme de día Cuando supe que te quería ya era tarde Porque aprendimos a mirar pero no ver Cuando la historia toma un rumbo no pensado de antemano"
Martín y Ana. Martín entre algún despojo, Ana tiñiendo de rojo. Ana camina despacio, Martín bastante lento. Martín pone las reglas, Ana nunca conoce el cuento. Ana lamenta recordar el pasado, Martín no decide su presente. Martín siente intriga de Ana, Ana quiere ver a Martín. Ana pinta colores desde una patineta, Martín recorta acordes que caigan de sol. Martín se hace invisible y Ana lo extraña. Ana se convierte en araña cuando se ofusca con algunos retratos, Martín vive sueña corre y vuela. Martín y Ana crudamente lejos. Ana y Martín inevitablemente cerca. Ana duda de su cabeza, Martín tiene miedo a las certezas. Martín y Ana se encuentran todas las noches en horas desiertas. Ana y Martin buscan puertas abiertas. Martín es para Ana, Ana es para Martín. Martín y Ana se ven en algunos andenes. Ana y Martín amagan a acercarse. Martín aún no lo sabe, Ana cree que esa es la clave. Ana un día se encuentra, Martín deja de buscarse. Martín y Ana, Ana y Martín, no les queda más que acompañarse y disfrutar sin importar el fin.
"No, esto recién empieza" - dice un señor detrás de la barra mientras el americano se le escapa de la taza y empapa el mostrador. La chica se sentó en la mesa al lado de la ventana y mientras saborea el chocolate que se derrite en su boca y la leche aun tibia, escucha el tintineo de las tazas. Ahora suena una bocina, que vos también escuchas desde tu balcón, si es que tenes uno en este rincón. Esta calle está repleta de ventanas que se abren y se cierran, se asoman y se quejan. En alguna de esas ventanas habitarás vos, con tus canciones mojadas, tu pelo desordenado, tu ideas flotando y algún que otro tajo en el corazón. Mientras la merienda se enfría vos aprendiste a decir que no y ella mira de a ratos las flores de alrededor, que de tanto frío y algo de hastío se quedaron sin razón. Te comparto un rayito de sol, media luna y un botón, guardalo entre el sueño y la vigilia, ahí estaré yo. La que a veces se equivoca, la que aplastó la ilusión, la que hoy quiere despegarla del pavimento, darla vuelta y algo de calor. Es que será que mirandote pierdo el miedo, el pudor, el ombligo, dos o tres anillos y hasta la voz.
Es insólito y avergonzante tu nuevo paso punzante, que sin medida ni respeto va comiendo tu cerebro, perdiendote entre las ramas de la desesperación. No me cuesta imaginarte sentadito esperando que vuelva a sonar el corazón que rapidamente se avivo y pinto libertad en color. Vamos, vamos, superalo, si vos con tus cálculos y cuentas resolviste todo, fijate si podes trazar una paralela parecida, quizás ella si te de vida y pueda compartir lo que no viste enseguida. Por lo pronto, antes de intentar herir con tu viveza esconde mejor tu tristeza, tus frases tienen gusto amargo, a rencor..
Es que me siento atada, anclada, perdida entre tanto lamento, sumergida entre nuevo pegamento, tan espeso que todo es transformado en denso y parece no querer descansar. Que hacemos con tu miedo y mi deshonra, tu bostezo y mi desgano, tu pereza y mi abandono? Miento si te digo que soporto sola, que la costumbre acalambro mi duelo, es la mente la que no me deja olvidar y el frio lo que me hace recordar. Yo no quiero sentir mas la puntada en el pecho que toca mi puerta avisando que prefieres no ver el sol, yo aun estoy de tu mano, no me sueltes por favor. Si se mueren estas raices nunca verás la flor, si lloramos demasiado ahogaremos el amor, quiero que rias y sonrias, que al mundo muestres tu color, que siempre tengas ese abrazo, que se borre tu dolor.