Abran paso, llega el señor de las respuestas, con todo planificado nunca se las ha llevado puestas, siempre entre los rincones del saber, de la lógica y el realmente poco querer. Vos tan simple, tan certero, cabalmente entregado, al punto de ser un vicio esa necesidad de no discutir. Yo sincera, poco entera, algo cambiante entre danzantes, viviendo entre lo que encante, y un día encantaste vos y me entrometí en tus brazos, y poco me importo si los vasos se caían astillandote con razón. Parecíamos de otro planeta, vos eras agua y yo tierra, una hormiga y un ratón, un eterno "quedate conmigo" y un duplicado "ya no more". Siempre pensaste que mi papel era el más simple pero mientras tu corazón se apretaba, el mio me disparaba y fue ahí cuando deje de confiar, ni en vos ni en nadie tan dispuesto a querer amar, esa gente está muy loca si se arriesgan a la verdad, verdad algo cruel como la que te invento, tan cruel que todavía esperas que deje mi asiento y salga a buscarte. Mis ojos ya no te van a interpretar, mis oídos no esperan que los endulces, mis manos no van a quererte y mis labios no pretendenden escucharte. Ahora al ser libre ya no tengo que molestarte, mucha suerte señor ejemplar, siga con su rumbo y planteos en su lugar, ya tu sal dejo de resaltar, ahora sos un simple número más.ph: the big picture - 2010
Que pecado tan grande, que delito más delicioso sentir que mundo se tambalea y la intensa mezcla del frío que erizo mi espalda y el calor que produjo el beso. Y es ahora que tiemblo de incertidumbre, de pura bronca, me dejaste tambaleante y sin equilibrio un mes, un febrero, cuatro semaforos, un diluvio en camisón y este pleno invierno ya se instaló en tu corazón. No me expliques que todavía sos inmaduro, no me cuentes de tus códigos, nada de lo que haya pasado vale tanto la pena como lo que podría pasar, nada de lo que pareció ser, fue, ni será. Es hoy y mi hoy se quiere arrimar a vos, es tu juego el que tira mis fichas fuera del tablero, ese juego que marca nuevas reglas que atada de manos y tobillos, mis ojos se niegan a apostar. Es por esto, que como un barrilete con muchos vuelos, voy soltando de tu hilito y te dejo elegir tu propio cielo, saborearte en sus propios colores, quizás es ahí donde te vas a encontrar, donde vos vas a ser vos y yo..yo me vuelvo nube y amago verme.
No te sorprendas si no me ves llorar, prometí no derramar ni una gota de sal, te quedarás sin el gusto de verme en disgusto. No esperes que te vuelva a llamar, voy a necesitarte pero mi orgullo no me lo va a permitir, tengo mucho que agradecerle a él, siempre logró hacerme entender que al que miente no les debo ni la mitad de mis verdades. No me escuches si me río de tus bromas, sólo estoy imaginando lo arrepentido que un día te encontrarás, mientras yo sin vacilar, seguiré mi rumbo, importandome poco si el camión de la basura pisa tu corazón al doblar la esquina del café con nombre de mujer. Mentiría si dijera que no te pienso, inconscientemente los recuerdos se presentan como un film barato y recuerdo cada día lo asusto de haberme retirado a tiempo de tu poca vida.
La delicia que se escurre entre los cuatros brazos que hoy somos, una fina estrategia que deja al desnudo la constante cobardía, es sentir ese ahogo de saber que deberíamos comportarnos distinto. Lograr firmemente volver a empezar dejando todo atrás, un punto final al cuento que, como la vida misma, suele terminar mal. Nuevamente no te asustes de mirar, destapate esos ojos fríos y comenzá a imaginar, no es ilógico si lo podes visualizar, es sólo un poco de barro, un poco de mar, el ardor de la sal. Eso mismo, no te retires, no antes de que me mires, es eso lo que aún no aprendiste a ver.
Prometo seguir cantandote fuerte al oído, regalarte dos o tres cosquillas, cuantro sinfonías para que aprendas. Él se retuerce y se escabulle, no soporta que la luz no de directo a su cuerpo, y muy ingenuo es al conformarse con recomponer lo ya destruído hecho trizas. Camina sin prisa, no arrastres tus pasos, yo ya no me angustio, muchas veces fue una canción la que me entendió y normalmente explicó que no vale ni dos centavos preocuparse por vos. Por eso, ahora lejos del tiempo, decí, hace, pensá lo que quieras, lo que se te antoje, es válido lo que se te ocurra vvir, pero no malgastes tu tiempo si sabes que no aprendiste a sentir.
Fue el mismisimo diablo, lo juro, se poso sobre mi hombro descubierto por el verano y entre una lluvia de invierno me alentó a seguir ingresando en el laberinto del egoísta. Esos dos tienen un pacto, él elige su presa y deja en el diablo la responsabilidad del acto. Mientras la amarra por los pies y quema sus manos va dejando cicatrices para no olvidar, "aquí esta tu lección, princesa, yo te dije no vas a volar.." Debo saberlo, no fue ningún invento, fue tomar la creatividad y arrojarsela al viento, que en compañia de tu miedo se estancaron en un parque grande bajo un sauce llorón. Allí se los puede ver, imitando una tarde de febrero, las dos caras de una historia, una espada sin pared, él se le hace agua, yo arena sin correr, él frente a su fuente, yo.. yo aun no me siento bien.