Si te agarro de la mano y te animo a saltar, si todo lo que hubiese querido es aprender a volar! ¿Por qué tememos tanto al que dirán? Que nos queda después de las promesas rotas y de los miedos que no supimos enfrentar? Cuando entendemos que sería lo correcto, lo apto, lo nunca inepto, es tarde. Tomamos distancias, nos alejamos millas y mares con tal de evitar que las pieles se encuentren, se asomen. Explicame, no entiendo, no veo ni siquiera sentido en este juego que nos entretenemos en aprovechar. Yo no veo ya mis fichas, vos no se que trampa me harás. Me aburro, me cansa y en lo único que pienso es en retirarme de las andanzas, en nunca más apostar, en salir del lugar. Quizás sería mejor quitarnos el vendaje, mirar la realidad y en lo que nos convertimos, sin la necesidad de tantos eufemismos que lastimen nuestro bienestar.
Piedra libre para aquellos sueños, que antes vivían a base de tus palabras, de tu aliento, de cada una de tus miradas..
miércoles, 22 de febrero de 2012
chequeo de rutina.
Ponete un minuto en mis zapatos y fijate que sentirías, si desde lejos te pinto un mundo increíble, te muestro la puerta y te la cierro en la cara.
Suelto un deseo al viento: que te animes. A algo, no me importa, pero que te animes.
No hagas lo que no te gusta que te hagan.. ya hasta ni ganas tengo de escribir.
Suelto un deseo al viento: que te animes. A algo, no me importa, pero que te animes.
No hagas lo que no te gusta que te hagan.. ya hasta ni ganas tengo de escribir.
sábado, 18 de febrero de 2012
fecha comprender.
¿Es tan difícil mirarme a los ojos cuando lo único que pido es un poco de sinceridad? Que no vivas olvidando y que no me recuerdes lo que no me he animado a ganar. El tiempo nos pasó, las idas y vueltas nos marearon, nos llevaron a distintos puertos, donde nuevos barcos zarparán. Lo cerca que estuvimos se transforma en una eternidad cuando comprendíamos que no somos dos nenes para seguir jugando a escapar. Es imposible que lo veas, que comprendas que las oportunidades se van si uno las deja pasar, y yo no pretendo devolverte este llamado desesperado que haces al ignorar la nueva situación que se jugamos en las narices. Dejaste que me fuera, que me perdiera, pero no por eso quiero enterarme de las nuevas presas que pretendes encandilar y aunque la intención sea buena lo único que logras es hacerme llorar.
Dejemos de lado las fichas que no quisimos apostar, por un rato finjamos que ninguno sintió y sigamos apoyando los nuevos rumbos que ambos elegimos al azar. Yo no te voy a reprochar, vos no vengas a reclamar, yo te despido con esta sonrisa, vos regalame un poquito de tu paz.
Dejemos de lado las fichas que no quisimos apostar, por un rato finjamos que ninguno sintió y sigamos apoyando los nuevos rumbos que ambos elegimos al azar. Yo no te voy a reprochar, vos no vengas a reclamar, yo te despido con esta sonrisa, vos regalame un poquito de tu paz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)